El SEO proviene de las siglas en inglés del “Search Engine Optimizatión” y significa “Optimización de los motores de búsqueda” y nace por la necesidad de atraer tráfico de los sitios web. El SEO se basa en los resultados de búsqueda orgánicos, es decir, lo que no son pagados.

Si bien son muchos los factores que intervienen para el posicionamiento de una página, los elementos básicos son la autoridad y la relevancia. Cuando hablamos de “autoridad” nos referimos a la popularidad de la web, mientras más popular es la página web, más valiosa es la información que contiene. Es uno de los factores predominantes y se basa en la experiencia de los diferentes usuarios, por ello mientras más se comparta un contenido, llegará a más usuarios a quienes les ha parecido útil.

Por su parte, la relevancia se refiere a la relación de una página determinada frente una búsqueda planteada. Esto no significa que la página deba contener muchas veces el término buscado, aunque en un principio fue así, sino en otros aspectos como el “en el sitio” y “fuera del sitio”

El SEO “en el sitio” se basa en la relevancia. Este es el encargado de que la página web esté optimizada, permitiendo que el motor de búsqueda entienda el contenido del sitio. El SEO “en el sitio” incluye las palabras clave, el tiempo de carga, la experiencia del usuario, un código optimizado y el formato de las URLs o “localizador uniforme de recursos”.

En cambio, el SEO “fuera del sitio”, se basa en factores externos a la página web. Se refiere al número y la calidad de los enlaces, la presencia en las diferentes redes sociales, las menciones en otros medios locales, la autoridad de la marca y el rendimiento de éstos en los resultados. Esto se denomina CTR (abreviación en inglés de Click Through Ratio), que es un indicador para cuantificar la eficacia de una campaña de publicidad en línea.

Conociendo estos términos básicos, debes saber que hay otros que vale la pena conocer. Entre ellos los denominados “Black Hat SEO”, en español “sombrero negro SEO” y “White Hat SEO” que se traduce como “sombrero blanco SEO”.

El “Black Hat SEO” es el intento de mejorar el posicionamiento en los buscadores de una web, utilizando técnicas no muy ortodoxas, como por ejemplo el “Cloaking” que en español significa “encubrimiento” y que consiste en engañar a los motores de búsqueda para mejorar su posicionamiento. También se utiliza el “Spinning” que consiste en reutilizar textos o artículos enteros y darles la vuelta o invertir su orden, así como utilizar sinónimos para automatizar la generación de los contenidos.

Otras técnicas que se utilizan, no muy éticas, son realizar “Spam” introduciendo comentarios en blog o foros que no son solicitados ni deseados por el usuario y que generalmente se envían masivamente. Finalmente está la técnica del “relleno de palabras claves” o “keyword stuffing” que consiste utilizar excesivamente palabras claves dentro de un texto, con el fin de darle más relevancia a las palabras, sin embargo, debes saber que Google suele penalizar frecuentemente este tipo de práctica.

Por el contrario, el “White Hat SEO” se refiere a aquellas técnicas consideradas correctas y éticas, que cumplen con todas las directrices de los motores de búsqueda aportando un valor a sus usuarios.

 

¿Cuál es la importancia del SEO?

La importancia del SEO radica en la utilidad para los usuarios de la página web y para los motores de búsqueda. Es necesario para orientar a los motores de búsqueda a comprender cual es el contenido de las páginas y su relevancia para los usuarios.

Recuerda que el SEO es tu tarjeta de presentación digital, que te ayudará a multiplicar el impacto de tu web masivamente y que garantizan que tu sitio web atraiga a potenciales clientes y que sea difundida ampliamente.

El tiempo pone a cada uno en su lugar, y si haces SEO, un poco más arriba.

Carlos Redondo