Con frecuencia los proyectos deben iniciarse de manera inmediata. Sin embargo, es posible que hayas postergado algunas actividades por días o meses, por lo cual posiblemente te encuentres en una fecha límite para concluirla. El hecho de no culminar una tarea a tiempo debería ser suficiente motivación para actuar.

A pesar de tener el tiempo encima, no siempre la presión de terminar a tiempo genera motivación. Por ello te ofrecemos una serie de pasos que te ayudarán a mejorar tu motivación rápidamente, sin caer en depresión.

  1. Mira el futuro: es una manera de convencerte de que iniciar una actividad es visualizando en el resultado final. Piensa en las ganancias o en la satisfacción de un objetivo logrado. Nada más satisfactorio que el deber cumplido, ya que sin importar cual sea tu proyecto, el resultado final puede mejorar tu enfoque y tu motivación. Un excelente recurso es utilizar una imagen visual real, como una foto, un recorte de una revista o cualquier otra imagen motivadora.
  2. Muévete: Deja la pereza de lado, si te sientes somnoliento, seguramente no podrás concentrarte en tus tareas. Lo mejor que puedes hacer es mover tu cuerpo. Estudios científicos han demostrado que la actividad física incrementa la caridad mental y disminuye el estrés. Haz una caminata rápida o ve al gimnasio para una sesión de aeróbicos en tu hora de almuerzo puede constituirse en un elemento motivador. Ten presente no exagerar en la actividad ya que podrías terminar extenuada.
  3. Toma un descanso: con frecuencia es necesario hacer una pausa, tomar un breve descanso para poder pensar claramente. Si notas que tus pensamientos están nublados, que no piensas claramente, una pequeña siesta de 10 o 20 minutos, colocando su cabeza sobre el escritorio o recostándose en un sofá, te aportarán la energía que necesitas, te sentirás mejor y con disposición a trabajar.
  4. Escucha música: sin lugar a dudas, escuchar melodías optimistas pueden aportarte la motivación que necesitas y te permitirá estar más alerta. Si eres de las personas que el ruido no les molesta, utiliza cualquier música de tu agrado. Si por el contrario necesitas silencio para concentrarte, tomate unos minutos, escucha música por quince minutos y luego comienza a trabajar.
  5. Divide las asignaciones: a menudo un proyecto o asignación es tan compleja que con pensar en iniciarla la motivación se desvanece. Utiliza la técnica de dividir el proyecto en actividades breves que puedas culminar rápidamente para luego continuar con las demás, una a la vez.

Comenzar representa ganar la mitad de la batalla. Utiliza estos consejos y adáptalos a tu personalidad, preferencias y estilo de vida. Experimenta con diversas maneras para desconectarte brevemente y recuperar las energías. Te sorprenderá darte cuenta que pequeños cambios en tu rutina mejorarán considerablemente tu productividad.

 

El trabajo que nunca se empieza es el que tarda más en finalizarse.

J. R. Tolkien