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Cuando las personas son capaces de aceptar las cosas en su vida, está dando el primer paso para cambiarla. Aceptar es sinónimo de redescubrirse, de hacerse cargo de uno mismo y mejorar la su vida personal. Esto es una habilidad y está encaminada a tolerar las circunstancias, a saber, que la vida puede ser buena a pesar de todo, sin embargo, es necesario encaminarse a una acción.

Es necesario aprender a convivir con las situaciones desagradables sin que esto perturbe nuestra vida, tratando se centrar el interés y la atención hacia otros puntos. Recuerda que aceptar es abandonar la lucha contra las cosas que no puedes cambiar o no tienen solución. Aceptar no implica conformidad, ya que ésta se produce cuando no se tolera una situación y aparecen emociones negativas que nos conducen al rendimiento, la victimización y los lamentos, provocando frustración.

Todos estamos sometidos a que nos juzguen en algún momento, lo cual es necesario aceptar. Es imposible cambiar el comportamiento y la forma de pensar de quienes no rodean, sin embargo, podemos cambiar nuestro comportamiento. Por ello, la mejor forma de actuar es convertirte en tu propia influencia, alejando las influencias de los demás de tu vida. Confía solamente en las personas cuyas acciones, comportamientos y palabras son consistentes y verídicas.

Cuando aprendas a aceptar, sin lugar a dudas tu vida cambiará, y en vez de amargarte te reirás de las situaciones. Acepta tu realidad y haz algo para que en un futuro te deshagas de las situaciones que te hacen infeliz. Recuerda que no todo puede ser como uno quiere, ni todas las personas pueden ser iguales a nosotros, por ello la aceptación te permitirá vivir una vida menos agobiante.

Todos tenemos la capacidad de crear y cambiar nuestra vida, con acciones continuas, que con el paso del tiempo se convertirán en algo grande para un mejor futuro.

Al aceptarte, tus errores no serán una carga ni una limitante que impida que actúes por temor al fracaso. Aprende a tener humor ante sus fallas y no olvides que el desarrollo personal es una vía no un destino. Logrando el desarrollo personal, tus logros serán mayores.

Cuando las personas aceptan su realidad, logran un vínculo consigo mismas, siendo capaces de diferenciar sus circunstancias y sus opciones, enfocando su atención y su energía en una vida diferente.

Cuando aceptas lo que eres sin tratar de cambiarlo, lo que eres se empieza a transformar.